Casco Histórico

Muralla de Ávila:  Con sus 2,5 Km. de perímetro, sus cubos, sus almenas o sus grandes puertas defensivas, como las del Alcázar y San Vicente, la muralla de Ávila es el símbolo de la ciudad y define su impronta. Actualmente se pueden visitar buena parte del adarve de la muralla en dos tramos separados por el cimorro de la catedral.

Catedral:  La catedral de Ávila esta unida a la muralla por su espectacular cimorro defensivo. El retablo de Berruguete y el Sepulcro de el Tostado son sus más valiosos tesoros.

Basílica de San Vicente:  Ejemplo señero del románico español. La estructura general es similar a las basílicas latinas. Consta de planta de cruz latina, tres naves, cimborrio, triforio, tres ábsides, atrio, dos torres y cripta. Toda su fachada y el entorno donde se ubica son de gran valor artístico.
Interior: Planta de cruz latina con tres naves. Los pilares son de cruz griega con semicolumnas en las cabezas. La cripta consta de tres capillas, correspondientes a los tres ábsides de la iglesia, son esencialmente románicas y tienen los mejores capiteles del monumento.

Convento de Santa Teresa:  El Convento de la Santa se alza sobre su casa natal. El museo instalado en la cripta, es la mejor guía para seguir sus huellas por Ávila.

Monasterio de Santo Tomás:  Convento de Frailes y palacio de verano de los reyes católicos. El real monasterio suma al esplendor de su iglesia en cuyo centro se custodia el sepulcro del malogrado príncipe don Juan sus tres magníficos claustros. Fue base de operaciones del inquisidor Torquemada.